Este va por uno de los personajes
que más odio en el panorama de la música española, de todos los tiempos.
Prefiero a Camilo Sesto, que al menos sabemos todos que está un poco
desquiciado.
Según la biografía de este señor,
no consta que padezca ninguna enfermedad mental. Por lo tanto no tiene excusa
alguna para hacer lo que hace. Bueno, igual si. Lo absurdo vende y si se hace
con premeditación, intentando ser lo más anormal posible, igual gusta. Me
arrimo a esta segunda opción.
Desgraciadamente para nuestros oídos,
este “canto…” tiene una amplísima discografía. De la que podréis disponer en el
emule e intercalar una de sus canciones en vuestras reuniones festivas para que
todos griten un gran oooh! por interrumpirles los pasodobles.
Nacido en Sabadell en el 66, por
desgracia para él, sigue siendo un payaso español. Aunque no tendré inconveniente
en denominarle catalán cuando consigan la independencia, pero de momento…lo
siento por él.
He aquí una de sus mejores
canciones: